Aprender a esperar

08/01/2026

Vivimos rodeados de imágenes inmediatas.
Disparamos, editamos, compartimos y olvidamos en segundos. Todo es rápido, automático, reemplazable.
Pero no siempre fue así.
Entrar en FotOliva es entrar en otro tiempo. Un lugar donde la imagen no se produce, se revela. Donde hay que esperar. Y en esa espera, algo cambia.
Es lo mismo que la relojería artesanal.
Lo mismo que elegir una gastronomía con raíz.
Lo mismo que habitar un hotel con historia.
Solo que aplicado a la imagen y a la memoria.
Aquí aprendes que mirar también es un aprendizaje.
Que entender un proceso importa más que el resultado inmediato.
Que no todo tiene que ser instantáneo para ser valioso.
Fotografiar, como aprender, requiere pausa.
Y quizá invertir en aprender sea, muchas veces, atreverse a esperar.

Comparte